¡Luces, cámara… acción!
Antes de que pienses que esto es solo para hacer súper películas de Hollywood, déjame decirte algo: no necesitas ser Spielberg para usar estos planos. De hecho, puedes aplicarlos fácilmente en la foto de tu último viaje, en ese vídeo para tus redes sociales o en cualquier proyecto creativo que tengas en mente. Cada tipo de plano tiene su propio “superpoder”: uno te da contexto, otro te mete en la piel del personaje, otro te hace sentir que estás espiando a alguien… ¡Y combinarlos bien es como tener una varita mágica narrativa!
Así que ponte cómodo/a, que vamos a repasar todos los tipos de planos con ejemplos incluidos. ¡Y sin bostezos!
1. ¿Qué tipos de planos cinematográficos existen?
Se clasifican principalmente por tres cositas:
-
Lo que entra en el encuadre
-
El ángulo desde el que grabamos
-
Y el punto de vista
Vamos por partes, como haría Tarantino.
2. Tipos de planos según el encuadre
Gran plano general
Es el plano de “¡Bienvenido al mundo!”
Sirve para mostrar dónde estamos. En él, los personajes son diminutos o ni aparecen. Lo importante es el entorno. Perfecto para inicios épicos con drones y música de fondo potente.
Plano general
Parecido al anterior, pero aquí ya vemos al prota. Se usa para ubicarlo en su entorno sin perder el paisaje de vista. Ideal para mostrar dónde está y qué está pasando alrededor.
Plano americano o ¾
Desde las pelis del oeste con pistoleros y miradas intensas. Corta desde mitad del muslo para arriba. Ni muy lejos ni muy cerca. Perfecto para ver la pistola… o los nervios.
Plano medio
De la cintura para arriba. Ni frío ni calor. Ideal para entrevistas o escenas donde importa tanto el personaje como el contexto.
Plano medio corto
También conocido como “plano busto”. Desde el pecho hacia arriba. Ya empezamos a entrar en modo más personal: aquí las expresiones empiezan a hablar.
Primer plano
¡Cara a cara! Aquí la emoción se ve en HD. Desde los hombros hasta la cabeza. Si alguien está triste, enamorado o al borde del colapso... lo sabrás.
Primerísimo primer plano
Rostro en modo lupa. Cortamos por la barbilla y la frente. Es puro drama, pura emoción. Aquí no hay escapatoria. Ni maquillaje que disimule.
Plano detalle
Un ojo, una mano temblando, una pistola en la mesa… Todo detalle que cuente algo importante merece este plano. ¡Pista narrativa a la vista!
3. Tipos de planos según la angulación
Plano cenital
La cámara mira hacia abajo desde el cielo, como si Dios hiciera cine. Se graba con drones o trípodes altos. Muy útil para mostrar orden, desorden… o confusión total.
Plano picado
Grabamos desde arriba con inclinación. El personaje parece más vulnerable, pequeño, débil. Perfecto para cuando alguien está en apuros.
Plano frontal
La cámara está justo enfrente. Todo equilibrado, directo. Es el más neutral y también el más usado.
Plano contrapicado
Ahora miramos desde abajo. El personaje se ve más poderoso, más grande, más épico. Ideal para héroes… o villanos que se lo tienen muy creído.
Plano nadir
La cámara justo debajo del personaje, 90º hacia arriba. Sensación de vértigo garantizada. Poco común, pero cuando se usa… wow.
Otros ángulos con rollo:
-
Plano escorzo: uno habla de frente, el otro aparece de espaldas o borroso. Ideal para diálogos con tensión.
-
Plano dorsal: solo vemos la espalda del prota. Misterioso, inquietante, perfecto para seguirlo en escenas de suspense.
-
Plano perfil: de lado, como en una ficha policial. A veces genera desconfianza… ¿qué está tramando?
-
Plano holandés: la cámara se inclina en ángulo. Transmite caos, confusión, adrenalina. Muy de thriller.
4. Tipos de planos según el punto de vista
Plano objetivo
El típico plano “invisible”. La cámara observa desde fuera. El espectador es como una mosca en la pared.
Plano subjetivo
Vemos lo que ve un personaje. Tú eres sus ojos. Muy inmersivo y genial para crear empatía o tensión.
Plano indirecto
Todo lo vemos a través de un reflejo. En un espejo, un charco, una ventana… Recurso muy cinematográfico y muy cool si se usa bien.
Ahora que has hecho el repaso como un auténtico crack de la cámara, ¡ponlo en práctica! La próxima vez que veas una peli, intenta identificar cada plano, será como jugar al bingo cinematográfico. ¡Empieza con tu móvil! Prueba a grabar algo sencillo usando distintos tipos de plano. Verás cómo cambia todo.